Santo Domingo. — Las recurrentes inundaciones en el Gran Santo Domingo, que cada año dejan pérdidas millonarias y víctimas fatales, responden a fallas estructurales en el diseño urbano y la ejecución de sistemas de drenaje pluvial, según advierte el Dr. Andrés Contreras, CEO de SEMS, una de las principales firmas de ingeniería mecánica y de fluidos de la República Dominicana.
Contreras sostiene que la capital dominicana enfrenta una “vulnerabilidad creciente” ante lluvias intensas, evidenciada en eventos extremos registrados entre 2022, 2023 y 2026, con acumulados históricos de precipitaciones, miles de desplazados y daños que superan los cientos de millones de dólares.
El especialista explica que, aunque factores como la basura, la falta de drenaje y el cambio climático inciden, el problema central radica en el crecimiento urbano sin planificación pluvial adecuada y en la falta de cumplimiento técnico en proyectos de construcción.
Señala que la expansión vertical de la ciudad ha impermeabilizado grandes áreas, provocando que el agua fluya directamente a calles con sistemas insuficientes, mientras que en muchas obras se alteran especificaciones clave como diámetros de tuberías y componentes de drenaje. Además, advierte que numerosos filtrantes carecen de cámaras de retención de sólidos, lo que acelera su colapso durante lluvias intensas.
Asimismo, enfatiza que estas prácticas responden a una cultura de “resolver para el presente”, ignorando escenarios extremos que ya son cada vez más frecuentes. “Diseñar para el promedio y no para eventos críticos es una apuesta riesgosa que termina pagando la ciudadanía”, afirma.
En ese sentido, subraya que las soluciones existen y son conocidas: diseñar infraestructuras para lluvias extremas, garantizar la correcta ejecución de los planos y adaptar la ciudad al impacto de su densificación.
Por último, el CEO de SEMS hace un llamado a autoridades, constructores y sociedad en general a priorizar la planificación y la supervisión técnica para evitar que tragedias como las registradas en los últimos años continúen repitiéndose. “La pregunta no es si volverá a pasar, sino cuántas veces más tendrá que ocurrir para que se tomen decisiones distintas”, concluye.
Estas declaraciones del Dr. Andrés Contreras se realizan en el marco de un artículo de opinión a propósito de las recientes inundaciones titulado “Santo Domingo, la ciudad de los carros que flotan”.






















