Las empresas que implementan programas preventivos logran reducir sus costos operativos hasta en un 40 %.
La temporada ciclónica, que se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre, trae consigo condiciones climáticas que favorecen la proliferación de vectores y plagas urbanas. Las altas temperaturas, el aumento de la humedad y las posibles inundaciones crean un ambiente propicio para el desarrollo de insectos, roedores y otros organismos que pueden afectar significativamente las operaciones empresariales.
Según datos del Ministerio de Salud Pública y de organismos especializados en control de plagas, las empresas que aplican programas de fumigación preventiva pueden disminuir sus costos operativos hasta en un 40 %, en comparación con aquellas que solo actúan de forma reactiva ante las infestaciones. Además, estas compañías reportan una reducción del 25 % en los costos relacionados con el manejo de plagas y una mejora del 15 % en la productividad general.
“La fumigación preventiva no es solo una medida sanitaria, sino una inversión inteligente que protege el patrimonio empresarial y garantiza la continuidad operativa”, explica Karina Castellanos, gerente general de Grupo EULEN en República Dominicana. “Las medidas preventivas de fumigación incluyen la reducción de costos directos por tratamientos de emergencia, que pueden ser hasta tres veces más costosos que los programas regulares”.
Este tipo de fumigación protege las materias primas, los productos terminados y los equipos sensibles, evitando pérdidas que pueden alcanzar millones de pesos en sectores como alimentos, textiles y farmacéuticos. Asimismo, garantiza la continuidad de las operaciones y el cumplimiento de los estándares sanitarios requeridos.
Los protocolos de fumigación preventiva incluyen evaluaciones fitosanitarias periódicas, tratamientos con productos biodegradables, monitoreo constante de áreas críticas, capacitación del personal en medidas de prevención y mantenimiento de las instalaciones para eliminar condiciones propicias para las plagas.
“La prevención es la clave del éxito en el control de plagas”, afirma Castellanos. “Las empresas que adoptan un enfoque proactivo no solo protegen su operación, sino que también contribuyen a la salud pública y al bienestar de sus trabajadores”, concluye la gerente general del país de Grupo EULEN.





















